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viernes, 1 de julio de 2011

Un momento de silencio mortal.

Veo pasar mi vida antes mis ojos, mientras lentamente me desangro en la bañera del cuarto de baño de mis padres.Heridas, grandes heridas decoran mi blanco y desnudo cuerpo. Nada tiene sentido sin el, ni la vida misma. En la estantería, mi carta de despedida, espero que me entiendan y que no me echen mucho de menos, de todos modos ya solo sería un zombie de la verdadera chica que había antes. Sin el no soy nadie, ni quiero serlo.

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